Tengo ganas de sentarme y leer un libro por la noche, de descansar delante del televisor y ver alguna serie, o acabar mil y una cosas que dejé abandonadas por la mitad… Pero, la idea de tratar de hacer malabares con muchas cosas a la vez es aún más difícil y desafiante de lo que creía.
El tiempo, simplemente sigue pasando sin importar cuánto se desea retrasarlo, al menos por un rato.
RECETA
Ingredientes
1 kg de peras maduras
250 g de queso freso
100 ml de nata líquida
1 cucharada de maicena
1 huevo
1 sobre de azúcar avainillado
1 cucharada de almendra fileteada
1 disco de masa quebrada
Preparación
Precalentar el horno a 180º. Engrasar un molde desmontable con un poco de mantequilla y forrar las paredes y el fondo con la masa. Cubrir con papel de horno, rellenar con un puñado de legumbres secas y hornear durante 15 minutos o hasta que empiece a dorarse ligeramente. Retirar del horno y dejar enfriar.
Pelar las peras, retirar la parte centran y cortarlas en láminas muy finas. Mezclar el queso fresco con la nata, el huevo batido, la maicena y el azúcar avainillado, mejor con ayuda de la batidora eléctrica.
Disponer las láminas de pera en el fondo de la tarta y rellenar con la crema. Hornear a 150 º durante 40 minutos. A media cocción, añadir las almendras fileteadas.
Dejar enfriar y servir.
Fuente cocina de verano