Mi primer intento de hacer el arroz con leche de coco resultó ser muy bueno. De hecho, puede que se convierta en uno de mis postres favoritos a largo plazo.
La mejor parte del arroz con leche es su versatilidad; si no nos gusta el coco se puede sustituir por leche normal, añadir canela o renunciar a las fresas y servir tal cual, o con otra fruta.
La receta es muy sencilla y se puede conservar en el frigorífico durante un par de días.
RECETA
Ingredientes500 g de fresas
1 cucharada de mantequilla
8 cucharadas de azúcar
1 lata de leche de coco
2 puñados de arrozPreparaciónLimpiar las fresas, eliminar el rabito y cortarlas en daditos. Introducirlas en un bol, espolvorear encima 2 cucharadas de azúcar y dejar macerar en el frigorífico.
Mezclar la leche de coco con la misma cantidad de agua y verterlo en un cazo. Agregar el arroz y 3 cucharadas de azúcar y hervir a fuego suave sin dejar de remover hasta que esté tierno. Dejarlo enfriar, verter en 4 vasos e introducirlos en el frigorífico 30 minutos como mínimo.
A la hora de servir, calentar la mantequilla en una sartén, agregar las fresas, saltearlas un par de minutos y distribuirlos en los vasos con el arroz. Servir inmediatamente.
Fuente: R. Comer bien
Con el invierno en las últimas, las fresas hacen acto de presencia. Están en temporada y son fáciles de localizar por todos lados.
Soy amante de las fresas así que la mera visión de estas, es bastante imposible de resistir para mí.
Son las reinas indiscutibles de los postres, no hay competencia para ellas.
Con crema, bañadas en chocolate, en tartas, helados y mousses. Es fascinante ver como los postres se tiñen de rojo cuando los decoramos con fresas.
RECETA
Ingredientes1 lamina de masa quebrada
250 ml de leche
60 g de azúcar
3 yemas de huevo
30 g de maicena
1 vaina de vainilla
350 g de fresones
3 cucharadas de mermelada de fresa
2 hojas de gelatina neutra
Preparación
Precalentar el horno a 200º. Forrar un molde desmontable con la masa quebrada, pinchar varias veces en el fondo con un tenedor, colocar encima una hoja de papel de horno y cubrirla con unas legumbres secas. Hornearlo durante 20 minutos. Retirar y dejar enfriar.
Poner la leche en un cazo y llevarla a ebullición con la vaina de vainilla. Apartar del fuego, tapar y dejar templar un poco; retirar la vaina de vainilla. Batir las yemas con el azúcar hasta que queden blanquecinas y añadirlas a la leche. Agregar la maicena y mezclar.
Pasar la preparación anterior a un cazo y cocerlo a fuego lento hasta que espese, mezclando todo el rato con una cuchara de madera. Retirar y dejar enfriar la crema, removiéndola de vez en cuando.
Lavar los fresones, secarlo, retirar las hojitas verdes y cortarlos en rodajas. Rellenar la base de masa quebrada con la crema pastelera preparada. Cubrirla con los fresones.
Remojar en agua las hojas de gelatina. Calentar la mermelada con unas gotas de agua en un cazo, disolver en ella la gelatina, dejar entibiar y cubrir con ella la tarta y dejar enfriar en la nevera al menos 2 horas.
En casa tenemos debilidad por el flan. El de coco en especial es habitual en casa. Es otra de esas recetas que hace muchos años que conozco y que repito a menudo.
Es un postre irresistible, suave y que sorprende por su sencillez.
Una de las cosas que más me gusta es que durante el horneado, el coco sube a la superficie, separandose del flan y formando una costra ligeramente crujiente.
Si no lo habeis probado os lo recomiendo, pues a los amantes del coco como yo les encantará.
Hasta el momento no he encontrado otro flan mejor.
RECETA
Ingredientes
½ litro de leche
4 huevos
La cascara de un limón
150g de azúcar
50 g de coco rallado
Caramelo preparado
PreparaciónPoner la leche en una cacerola y calentarla con la cascara de limón lavada y el azúcar. Remover hasta que esta se disuelva. Batir los huevos y añadir el coco. Cuando la leche esté a punto de hervir, retirarla del fuego y añadirla, poco a poco, sobre la mezcla de huevos y coco, sin dejar de remover con una cuchara de madera.
Regar la base de un molde rectangular, tipo plumcake, con sirope de caramelo y verter encima la crema.
Cocerlo al baño María, en el horno precalentado a 180º, durante unos 45 minutos. Retirarlo, dejarlo enfriar, desmoldarlo y cortarlo en rodajas no muy finas. Servir con más caramelo.